
Publicado el 16 de noviembre de 2007
La decisión corresponde ahora al Gobierno Vasco
El cierre de la central térmica de Pasaia podría estar más cerca de producirse. A esta instalación de combustión de carbón de Iberdrola se le está complicando la obtención de la autorización ambiental integrada, a la que le obliga la ley y que está tramitando la Dirección de Calidad Ambiental del Gobierno Vasco.
Porque, en el contexto de ese procedimiento, el pasado 30 de octubre la Corporación municipal se posicionaba por vez primera en contra del emplazamiento de la térmica en Donibane y la Alcaldía emitía un informe urbanístico desfavorable a su ubicación. Llegados a este punto, corresponderá a Medio Ambiente del Ejecutivo dar el siguiente paso. Según fuentes del Ayuntamiento, éste pasa necesariamente por el archivo del expediente de autorización, que llevaría a la consiguiente clausura.
Concretamente, el pleno declaró como «uso no admisible» para los terrenos de Erroteta el de central térmica o producción energética. En ese solar sanjuandarra, en pleno núcleo poblacional, se ubica Iberdrola desde hace más de medio siglo, aunque no cuenta con licencia de apertura. El acuerdo se tomó con los trece votos favorables de EAE-ANV (7), PSE-EE (5) y EB (1). El PP (1 edil) votó en contra, mientras PNV (2) y EA (1) se abstuvieron.
Se acordó también establecer como criterio de ordenación del espacio portuario de Pasaia «la variable medioambiental». De tal manera, en adelante «deberán llevarse a cabo los estudios medioambientales necesarios para la adopción de las determinaciones urbanísticas, especialmente las relativas al uso».
El pleno del Ayuntamiento pudo adoptar ese acuerdo sobre criterios y objetivos de ordenación del espacio portuario aprovechando el vacío que supone el hecho de que el Puerto de Pasaia no cuente aún con un Plan Especial aprobado que establezca esa ordenación. Esa decisión plenaria ha posibilitado que el informe urbanístico que Iberdrola solicitó al Ayuntamiento para su solicitud de autorización integral haya sido desfavorable. La térmica, dice el Consistorio, es incompatible con el planeamiento urbanístico de Pasaia.
Debemos tener en cuenta que entre las competencias de la administración municipal figura la de ordenación del territorio. Y, si bien al Puerto le compete en qué lugares concretos establece sus actividades, «la producción de energía es un uso ajeno a la actividad o explotación comercial portuaria y tampoco está destinado a realizar o facilitar el tráfico portuario ni se justifica como uso auxiliar o complementario del uso comercial».
El informe del Ayuntamiento señala varias irregularidades de la térmica, como su ubicación a sólo 25 metros del núcleo urbano.
Al margen de que el informe negativo del Ayuntamiento pueda precipitar los acontecimientos, recientes informaciones señalan que el Gobierno Vasco podría adoptar la decisión de cerrar la central térrmica de Pasaia en el plazo máximo de cuatro años. Sus Planes de Lucha contra el Cambio Climático 2008-2012 obligarían a ello. La central que Iberdrola tiene en Donibane es la empresa guipuzcoana que más CO2 emite a la atmósfera.
Por su parte, el Ayuntamiento de Pasaia recuerda que «la instalación de la central es de una tecnología antigua, obsoleta y de poca eficacia energética, generadora de grandes impactos ambientales y afecciones a la población del entorno». Añade que «el uso del carbón como combustible tiende a su fin, al ser el sistema de producción termoeléctrico más contaminante y que más gases de efecto invernadero genera».
Esos mismos argumentos vienen siendo esgrimidos por diversas organizaciones.