
Publicado el 16 de noviembre de 2007
Los proyectos deberán incluir bar, piscinas y terrazas
La ansiada regeneración de la cala Ondartxo de San Pedro parece reposar, junto a otras muchas iniciativas, en el cajón de los proyectos olvidados por las instituciones. Mientras la población sanpedrotarra sigue aspirando a ver recuperado este precioso enclave, una iniciativa de la Escuela de Arquitectura de la UPV servirá para poner de nuevo el foco de atención en esta zona de la bahía.
A propuesta de los profesores Eugenio Urdambide, Fernando Bajo y José Luis Loinaz, alumnado de sexto curso va a realizar un ejercicio sobre este paraje, en el que deberá crear «una zona de uso y disfrute público que contenga un programa relacionado con las posibilidades y condiciones que ofrece su singular ubicación como lugar de ocio». Piscinas para adultos y niños, vestuarios, aseos y duchas, un bar restaurante, un embarcadero y terrazas cubiertas y descubiertas serán las instalaciones a las que deberan dar cabida en su proyecto. Como elemento opcional se les permitirá introducir un circuito de talasoterapia.
No es ésta la primera vez que la Escuela de Arquitectura de Donostia plantea ejercicios relacionados con Pasaia. La más reciente fue el curso pasado, cuando, también en sexto de carrera, se pidió al alumnado proyectar un museo de moda Paco Rabanne en Trintxerpe.
«De entre las distintas actividades ya obsoletas dentro del ámbito portuario, el varadero situado en la cala Condemasti (más conocida como Ondartxo) representa el ejemplo de una actividad desaparecida, dejando huella de otros tiempos, y ocupando un privilegiado lugar en su contexto», opinan los profesores. Piden a los estudiantes la «creación de un nuevo paisaje, donde la arquitectura se muestre capaz de adaptarse y responder en claves de contemporaneidad».
En el año 2005 el debate sobre el futuro de Ondartxo estuvo de especial actualidad, no exenta de polémica. La Diputación, titular del antiguo astillero, anunció la construcción de un centro de investigación acuícola y un astillero tradicional, así como piscinas y pistas deportivas. La iniciativa no gozó del respaldo del pueblo, dado que muchas personas se mostraron en contra de un centro acuícola en este enclave.