
Publicado el 25 de abril de 2008
Muchas comunidades de vecinos de Pasaia se enfrentan en este momento al mismo quebradero de cabeza. Si desean ejecutar obras de remodelación en las fachadas de sus inmuebles, deben necesariamente comprometerse a regularizar la situación de los balcones que, en su día, fueron cerrados por sus propietarios sin solicitar licencia al Ayuntamiento. Así se lo está exigiendo a todas ellas el Departamento de Urbanismo, en atención a la Ordenanza Reguladora de Cierre de Balcones en Edificios de Viviendas, en vigor desde octubre del año 2001.
Un dato nos da cuenta del calado de esta medida. Absolutamente todos los cierres de balcones que existen en Pasaia se hicieron sin solicitar la correspondiente licencia, según se ha informado a PASAIAN desde el Ayuntamiento. Y, a día de hoy, sobran dedos en una mano para contar los edificios de viviendas que ya han regularizado esa situación. Esto significa que, además de aquellas comunidades a las que ya se les ha requerido intervenir para adecuarse a la normativa, todas las demás que tengan algún balcón cerrado se irán enfrentando a esa situación a medida que pidan licencia para arreglar sus fachadas.
Es innegable el malestar de muchas personas afectadas. «Tenemos la obra de la fachada paralizada. El Ayuntamiento no nos quiere dar la licencia si no quitamos los cierres que existen o no cerramos los balcones que siguen abiertos», se escucha en la calle a copropietarios en esta situación.
Entretanto, el Ayuntamiento entiende que el objetivo que persigue la ordenanza es lograr una homogeneidad estética y un tratamiento unitario para el exterior de los edificios de viviendas. Subraya que el criterio que se está siguiendo es idéntico para todas las comunidades y que, si hay voluntad, puede regularizarse la situación.
Transcurridos largos años desde que estos balcones fueron cerrados, ¿no tienen los propietarios ningún derecho adquirido? Desde el Consistorio se niega este extremo. «Esas obras fueron ejecutadas sin licencia y no pueden ser legalizadas si no cumplen la ordenanza en vigor. Un balcón es un elemento común de la fachada y para intervenir sobre él es necesaria la licencia. Corresponde a la comunidad de copropietarios cuidar que su fachada conserve la homogeneidad y ese deber ha sido descuidado», se añade.
Un plazo de entre 4 y 8 años
Se cuentan por cientos los balcones en situación irregular y el problema afecta por igual a los cuatro distritos. El Ayuntamiento está otorgando las licencias para remodelar las fachadas en los casos en que los copropietarios llegan a un acuerdo concreto. En él deben hacer constar que, en un plazo de tiempo que puede oscilar entre 4 y 8 años, procederán a la total homogeneización de la fachada; esto es, cerrarán todos los balcones conforme a un diseño consensuado entre todos. Esta garantía debe afianzarse mediante la presentación de un aval económico. La ordenanza especifica que el diseño de cierre de balcones consistirá en un anteproyecto redactado por un arquitecto superior, en el que se expresarán el diseño, materiales, secciones, color y modulación. Otra alternativa es eliminar todos los cierres.
A través de esta forma de proceder, Urbanismo calcula que, en un plazo de 20-30 años, todas las fachadas de Pasaia lucirán con una estética uniforme. A aquellas primeras comunidades que llegaron en el año 2001 al compromiso de homogeneizar los balcones se les está terminando ya el plazo para ejecutar los correspondientes trabajos.
En muchos vecindarios se viven momentos de tensión a cuenta de este tema. Con el agravante de que cualquier decisión a adoptar en una comunidad es difícil. «Después de tantos años de haber cerrado el balcón... ¿por qué este impedimento ahora para arreglar la fachada?», se lamenta estos días más de uno.