
Publicado el 12 de septiembre de 2008
En el enorme solar de la antigua fábrica de Luzuriaga de Antxo, se observan algunas máquinas y operarios trabajando. Muchas personas esperan como agua de mayo la edificación de viviendas en este enclave, operación anunciada hace tiempo y que acumula un retraso tras otro. Se trata de la promoción inmobiliaria más grande prevista en Pasaia: unos 285 pisos de Protección Oficial.
Aún no hay fecha certera para el comienzo de la construcción de las viviendas. Lo que en este momento se está desarrollando en este espacio son los trabajos previos de urbanización del solar. Si todo transcurre según lo previsto, esta fase podría concluir para el próximo mes de diciembre.
Las viviendas se levantarán, como decimos, en el espacio que ocupaba la antigua empresa Victorio Luzuriaga, que a tantos pasaitarras empleó. Y en el solar colindante aún se mantienen en pie sus antiguas oficinas. Antxotarrok Historia Mintegia, asociación para la recuperación y difusión de la historia del distrito, plantea que ese pabellón (aún en buen estado, aunque abandonado) sea reconvertido en un edificio de servicios de ocio y cultura para Pasai Antxo, llamado a paliar las graves carencias del distrito.
No obstante, en el contexto de los trabajos de urbanización señalados, el pasado mes de agosto se produjo una intervención que preocupa mucho a los miembros de Antxotarrok. Frente a la fachada principal del edificio de oficinas, ha comenzado a levantarse un muro de escollera que amenaza con esconder esta construcción y hacer que hacia ella se filtren las aguas de posibles inundaciones, y que puede ser indicio de que la demolición del mismo está en los planes de alguna de las instituciones implicadas en la transformación de Luzuriaga.
El límite territorial entre los municipios de Pasaia y Donostia se encuentra en este mismo punto. De tal manera, el solar en el que se construirán pisos pertenece a Pasaia, mientras que el edificio de oficinas está ubicado en ámbito donostiarra.
Antxotarrok Historia Mintegia ha dado una serie de pasos tendentes a lograr que las instituciones protejan el edificio. Así, ha mantenido contactos con Patrimonio de la Diputación y ha pedido al Gobierno Vasco que catalogue este pabellón como patrimonio industrial de la Comunidad Autónoma Vasca. También el Ayuntamiento de Pasaia está al corriente de la propuesta de este colectivo.
Han mostrado su adhesión a la iniciativa de creación del centro Luzuriaga Kulturunea la sección de Arquitectura de Udako Euskal Unibertsitatea (UEU) y la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial (AVPIOP), que ya tiene catalogado como patrimonio el edificio de oficinas de Luzuriaga.
Son muchas las razones de peso que existen, a los ojos de los miembros de Antxotarrok Historia Mintegia, para la conservación y rehabilitación del edificio de oficinas de Luzuriaga.
Así, cabe señalar el valor de su arquitectura (funcional, pero que cuida el gusto estético). Este pabellón fue diseñado en la década de los 40 del siglo pasado por Ricardo Olaran, arquitecto de impresionante curriculum y autor de trabajos singulares, cuya obra, tristemente, está desapareciendo. Igualmente subrayable es el valor histórico de esta construcción. Representa «un puente desde la historia porque nos habla de nuestro pasado industrial», según recuerdan los promotores de la iniciativa Luzuriaga Kulturunea.
Y hacen observar que, a pesar de que Antxo fue una “ciudad-taller” con una importante densidad de fábricas, ha sufrido un desmantelamiento patrimonial. Se afirma desde Antxotarrok Historia Mintegia que «el patrimonio industrial de la zona, rico y variado, ha ido desapareciendo ante la pasividad de autoridades y de la población en general». Esa suerte corrieron la fábrica de duelas de Buenavista, el edificio de oficinas de la Junta de Obras del Puerto (de estilo neovasco) y los pabellones de Benedictine, Marie Brizard y Licorera Vasca, entre otros. Todos fueron derruidos.
«El único edificio que sigue en pie de lo que hasta ayer mismo fue el Antxo industrial es el pabellón de las Oficinas de Luzuriaga», se ha apuntado. Otro aspecto fundamental que anima a Antxotarrok Historia Mintegia es el hecho de que, por sus características, este edificio puede ser también «plaza para el presente». No en vano, según un anteproyecto realizado por el arquitecto Kepa Iturralde, Luzuriaga Kulturunea podría albergar un gimnasio, una sala de exposiciones, un teatro polivalente y espacios para otros servicios municipales. E incluso podría constituir una «estación para el futuro», acogiendo un polo de desarrollo empresarial o, lo que es lo mismo, un espacio de ayuda para nuevas ideas y para jóvenes empresarios.
Todo ello, sin necesidad de liberar más espacio del que ya ocupa el edificio. «Bien administrado, ofrecerá servicio a una población más amplia que Antxo, como ocurre con el polideportivo de Altza, del que muchos antxotarras son usuarios», considera la asociación. Más si cabe, teniendo en cuenta el desarrollo previsto para Auditz-Akular, donde se plantean 3.000 nuevas viviendas.