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Un total de 143 casos de violencia de género y doméstica salieron a la luz en Oarsoaldea en el año 2007

Publicado el 18 de octubre de 2008

Un total de 143 casos de violencia de género y doméstica salieron a la luz en Oarsoaldea en el año 2007

Las cifras con las que la violencia de género y la violencia doméstica sacuden Pasaia y, en general, Oarsoaldea, son muy preocupantes. El siguiente dato es estremecedor: en el año 2007, el ratio por este tipo de delitos indicaba que, en Pasaia, aproximadamente una de cada 500 personas había sido víctima de semejante maltrato. Esta comarca está entre las de mayor incidencia de estos delitos a nivel de Gipuzkoa. Y, junto a las cifras visibles,  existen cifras ocultas de casos que no salen a la luz y que se estima representan un porcentaje del 60-70%.
 PASAIAN ha querido saber qué procedimientos policiales están establecidos una vez se descubre un caso de violencia de género o doméstica.

Una llamada de teléfono al 112. Esta es la vía más directa a través de la cual comunicar a los servicios de emergencia una agresión que se esté produciendo. Por violencia de género se entiende, a efectos jurídicos, aquella que un hombre ejerce sobre una mujer cuando ésta es o ha sido su cónyuge o pareja. Entretanto, la violencia doméstica se da entre distintos miembros del núcleo familiar; de una mujer hacia un hombre o de un hombre hacia una mujer que no es ni ha sido su cónyuge o pareja (su hija, madre, abuela...).
   
El responsable de Violencia de Género de la Comisaría de la Ertzaintza de Errenteria (donde se llevan los casos de Pasaia, Errenteria, Lezo y Oiartzun) ha explicado a PASAIAN las tres fases a través de las que se aborda cada nuevo caso que sale a la luz, y en el que actúan distintos grupos de este cuerpo policial. 
   
El primero se ocupa de la asistencia a la urgencia ante una agresión, en colaboración con los servicios sanitarios. Esa fase incluye gestiones para buscar alojamiento a la víctima y para hacerse cargo de menores afectados, si fuera necesario. 

Letrado y juicio rápido

El segundo grupo que actúa es el que realiza las correspondientes diligencias. Ante este tipo de violencia, la denuncia se tramita siempre por el procedimiento de juicio rápido, y en el atestado se incluyen los antecedentes del agresor, si posee licencia de armas o no, orden de protección... 
   
Ante todo caso nuevo de violencia de género o doméstica, se procede a poner a la víctima en contacto con un letrado gratuito del turno específico, que acude personalmente a la comisaría o presta sus servicios por teléfono. La víctima es asesorada sobre las consecuencias de interponer una denuncia o, entre otros aspectos, sobre lo que es una orden de protección. Es habitual que muchas víctimas «lleguen desorientadas a comisaría». 

Seguimiento con agente mujer

Una vez se han tramitado las diligencias para el juicio rápido (el juez tiene 72 horas para resolver), el caso entra en su tercera fase, que es la de seguimiento. 
   
Se adscribe a cada víctima un agente de la Ertzaintza, que debe ser mujer si la víctima también lo es. Ese agente mantendrá contactos periódicos con la víctima, que serán, como mínimo, de carácter bimensual, para estar al corriente de posibles nuevas incidencias en el caso.
   
Al más de un centenar de nuevos expedientes que anualmente surgen en Oarsoaldea, se le suman los casos antiguos a los que es necesario hacer seguimiento. Algunos, lamentablemente, se prolongan durante largo tiempo.

Medidas de autoprotección 

Las nuevas víctimas son formadas en medidas de autoprotección, a través de un tríptico con consejos para antes, durante y después de una posible agresión. Si están dispuestas a ello, se les hace ver también un vídeo sobre el tema de entre 20 y 25 minutos de duración.
   
A los agresores que quieren colaborar se les informa de que tienen a su disposición una serie de servicios sociales de rehabilitación.  

Cuestionario sobre riesgo

Desde la Ertzaintza se asegura que el tema que nos ocupa es prioritario en su actuación. «Hemos conseguido la certificación de Aenor ISO 9001/2000 de calidad en el servicio y asistencia a las víctimas de violencia de género y doméstica», se señala. Uno de los recursos con que cuenta este cuerpo policial es un cuestionario para víctimas, a partir de un estudio de miles de casos de violencia de género y doméstica, obra del catedrático de Psicología Clínica de la UPV Enrique Etxeburua. En base a sus respuestas, un programa informático determina el nivel de riesgo al que se enfrenta esa persona y, según las circunstancias del caso (antecedentes, lo que dicen los testigos...) un responsable policial eleva o baja ese nivel. 
   
En casos extremos, de riesgo muy alto, puede determinarse la necesidad de que la víctima lleve un escolta (vigilante jurado con arma) las 24 horas del día. En Oarsoaldea hay en este momento una mujer en esa situación y, en la CAV, son 16.
   
Dentro del seguimiento de cada caso, y especialmente si existen medidas judiciales en vigor (como una orden de alejamiento), patrullas realizan pasadas preventivas por el domicilio de la víctima, hacen seguimiento de hechos rutinarios de ésta (acuden a la entrada y salida de su trabajo, por ejemplo) y vigilan acontecimientos prefijados que el agresor conoce (bautizos, bodas...). 
   
A víctimas con muy escasos recursos económicos se les facilita un teléfono móvil que les posibilita llamar de forma gratuita al centro policial más cercano.   

Es un delito público

La Ley de 2004 de Protección Integral a las Víctimas de Violencia de Género establece que, aunque la víctima no quiera denunciar una agresión, ésta constituye un delito público. La Ertzaintza actúa de oficio, incoa las diligencias y éstas le son remitidas al juez. «Es preferible que exista una denuncia, pero muchas víctimas, por miedo, recelos u otros motivos, no quieren denunciar», apunta el responsable de la Comisaría de Errenteria. En todo caso, agresor y víctima tendrán obligación de ir a declarar ante el juez.
   
Por otra parte, cualquier particular que sea testigo de un delito de los llamados públicos tiene obligación de ponerlo en conocimiento de la autoridad judicial o policial. Si nos topamos con un caso de agresión en la calle, debemos llamar al 112. «Son muy habituales las llamadas anónimas alertando de agresiones. En esos casos, el ciudadano no se identifica y acuden las patrullas al lugar de los hechos».

Otro grave problema es  el del maltrato que se mantiene en la esfera privada sin trascender al exterior. Si se sospecha de algún caso, conviene ponerlo en conocimiento de los servicios sociales o de la policía para que sea investigado. Si el testimonio del denunciante es crucial, éste deberá ir a declarar.

OTROS DATOS


  • En la actualidad, en Oarsoaldea hay una mujer que lleva escolta las 24 horas del día. 
  • En porcentaje, Pasaia es el municipio de la comarca donde más casos se producen. De cada cuatro casos que atiende la Ertzaintza, uno es de Pasaia.
  • Las víctimas inmigrantes representan casi un 25% de los casos. 
  • Un 80-90% de los casos que se atienden son de violencia psicológica (amenazas, insultos, vejaciones, coacciones...). 
  • Tareas preventivas, entre 3.000 y 4.000 al año. 
  • En el año 2007, el Juzgado de Donostia (que atiende casos de Donostia, Donostialdea y Oarsoaldea) recibió un total de 677 denuncias por violencia contra las mujeres. En 107 casos la víctima renunció después al proceso. 

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