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Jaizkibel Mendizale Taldea culmina con éxito la Vuelta a Nafarroa, un reto que le ha llevado casi cinco años

Publicado el 19 de diciembre de 2008

Jaizkibel Mendizale Taldea culmina con éxito la Vuelta a Nafarroa, un reto que le ha llevado casi cinco años

Jaizkibel Mendizale Taldea, de Pasai Antxo, cumplía el pasado 23 de noviembre un hermoso reto iniciado el 18 de enero de 2004. Con la etapa entre Arla y Ozkixe, el grupo montañero culminaba esa jornada la Nafarroako Bira o Vuelta a Navarra, que tantos kilómetros recorridos, tantos paisajes disfrutados y tantas curiosidades compartidas ha supuesto para sus participantes.

Tras acabar con éxito esa última etapa (la 52ª), disfrutaron de una txistorrada en el pequeño frontón de Ozkixe para celebrar el haber sido capaces de llegar a ese momento. Llovía y hacía fresco ese 23 de noviembre, pero lo pasaron bien. Sentimientos encontrados afloraban al alcanzar el objetivo. Por una parte, tras casi cinco años existía cierto cansancio y ganas de terminar la vuelta. Pero, a su vez, fue inevitable sentir pena, «porque ha terminado algo que ha sido bonito», tal y como relata Iñaki Pascual.

Según explica este mendizale de Jaizkibel, del medio centenar de personas que ha participado en cada etapa, unas 40 han completado toda la vuelta. Además de pasaitarras, un nutrido número de oiartzuarras ha conformado ese grupo y no han faltado algunos donostiarras.

Puede decirse que la Nafarroako Bira recientemente culminada supone un hito importante en la historia de 58 años del grupo montañero antxotarra. Tras completar en su día las vueltas a Gipuzkoa, a Bizkaia y a Araba, decidieron afrontar el reto, más complicado, de Nafarroa. «Nos animamos. Pero supone un trabajo importante de organización. Para poder realizar cada etapa, es necesario marcar antes el camino a recorrer».

Así las cosas, la semana anterior o la víspera de cada etapa, una cuadrilla se encargaba de esa labor. Primero, de adivinar por dónde iba el camino, a veces complicado, y, después, de colocar cintas de plástico para señalizarlo. En una ocasión más que nunca, el GPS les salvó la etapa, dado que unos cazadores se habían ocupado, en la muga entre Araba y Nafarroa, de quitar esas cintas que señalaban el camino.

Perspectiva del territorio

Quienes han participado en esta bella iniciativa tendrán impresionantes paisajes grabados en sus retinas. Y, aunque muchos de ellos conocían ya diversos rincones de Nafarroa, esta vuelta completa les ha aportado una nueva perspectiva del territorio, del que señalan su «grandiosidad».

Entre las zonas visitadas más significativas, los miembros de la sociedad Jaizkibel recuerdan paisajes maravillosos de Xibero, Behe Nafarroa y Lapurdi, la sierra de Urbasa, la sierra de Arnaba, la sierra de Codés, la ribera del Ebro, las Bardenas y el Pirineo navarro (Mesa, Anie, Orhi, Ezkaurre, Ttxamantxoia, Lapakiza...).
«Somos una sociedad pequeña y modesta. Por eso, es una satisfacción el haber podido llevar a término esta vuelta», subraya Iñaki Pascual.

Afortunadamente, han podido completar el recorrido sin importantes contratiempos, salvo el accidente de alguno de los participantes en una pierna. Y, a su vez, los cinco años de caminatas por Nafarroa los han podido vivir con buen tiempo, en general, salvo en alguna etapa aislada.

La naturaleza se encargará de dejar fijados en la memoria de estos amigos de Jaizkibel los intensos momentos del camino. Pero a ello contribuirán también, sin duda, las anécdotas que se les han ido sucediendo. Así, por ejemplo, la exigencia de que pararan el motor del autobús «por parte de quien parecía el alcalde de Lohitzune-Oiergi, porque entraban a misa» o «el despiste de los habituales correcaminos, que llegaron a Otsamendi más tarde que el resto, por tanto correr, cuando normalmente sacan dos horas de ventaja a los demás. Se fueron a Lokiz, pero más al este».

Asimismo, los montañeros de Jaizkibel recordarán que finalmente se echaron atrás y no hicieron una novillada en Mendabia, en la plaza de al lado de la ermita de Legarda; la cantidad de conejos y madrigueras que hay entre Piedralobos y Fitero; los muchos filipinos que vieron en Xabier...

A punto de entrar en un nuevo año, Jaizkibel tiene la vista puesta en nuevos retos. Para empezar, la Baiona-Iruñea, en 9 ó 10 etapas de domingo. Y seis sábados se los dedicarán a Aralar.

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