
Publicado el 06 de marzo de 2009
El viernes 27 de febrero, el vecindario de Herrera realizó su habitual concentración semanal en defensa de su alternativa urbana. Esta vez, el entierro de la sardina fue el escenario de la protesta contra el vial-acueducto. Los participantes se disfrazaron con mantillas, sombreros, collares y ropas de luto. Desfilaron hacia la plaza de San Luis con antorchas y al compás de la marcha fúnebre, para después proceder a la quema de la sardina debajo del vial.
La asociación vecinal Herripe, organizadora de la movilización, ha agradecido «esta nueva muestra de solidaridad vecinal» y ha animado al barrio de Herrera «a continuar con estas formas de participación ciudadana. De este modo encontraremos soluciones a los disparates urbanos que planifican nuestras autoridades locales».
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